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Factor Brasil en caída de las exportaciones

By #MonitorComex

Las exportaciones de nuestro país han caído en los primeros cinco meses del año un 17,7%, y sólo en el mes de mayo, las exportaciones cayeron 26,4% versus igual mes del 2019. Uno de los destinos relevantes y tradicionales que más ha sufrido esas caídas, es el mercado de Brasil.

En efecto, las exportaciones al país norteño han descendido en el periodo enero – mayo de 2020 un 35%, y en el último mes un 51%, en comparación con igual período y mes del año anterior. Es decir, que las ventas realizadas a la mayor economía del MERCOSUR tienen un peor desempeño que el promedio de las exportaciones.

Estos resultados se verifican en un deterioro que viene acentuándose en los últimos años, con tendencia negativa.

Brasil ha pasado de ser nuestro principal destino (hasta 2016 sin considerar ventas desde zonas francas), a ubicarse en cuarto lugar en mayo de 2020. Por entonces representaba el 17% del total exportado, y en el último mes alcanzó solo al 7,8%.

Los rubros que más vienen sufriendo estas caídas, en general son rubros con cierto grado de industrialización. En efecto, el principal rubro exportado son las proformas plásticas «PET» que caen un 21%, la cebada cae 55%, vehículos caen 49%. Las autopartes también son un rubro que recibe este shock negativo con fuerte impacto, por ejemplo las exportaciones de «airbags», cae un 61%. Los lácteos, por su parte han verificado caídas relevantes particularmente en la leche en polvo, que es el principal rubro de exportación del sector. La Leche en polvo entera cae un 75% y la descremada un 61%, aunque los quesos, si bien menos relevantes, han tenido incremento de facturación a este mercado.

Algunos rubros con desempeños positivos que han amortiguado la caída son el Arroz que crece un 75% alcanzando los USD 19 millones colocados y los quesos ya mencionados.

Al evaluar los términos de intercambio hay que recordar que la moneda brasilera en los cinco primeros del años llevaba una devaluación del 32% versus el dólar, con una inflación cercana al 2%, mientras que en nuestro país la devaluación de la moneda ascendió al 16% con una inflación cercana al 11%.

«La recuperación del mercado de Brasil es vital para el desarrollo productivo de varias cadenas industriales generadoras de mano de obra en nuestro país. No será sencillo en una economía que caerá cerca del 7% en 2020 y que indudablemente terminará afectando el desempeño exportador» opinó el Cr. Marcos Soto, sócio de Cibils Soto Consultores.

Brasil, Argentina y China principales proveedores para enfrentar el COVID-19.

By #MonitorComex

El pasado 23 de marzo de 2020, el Ministerio de economía y finanzas dispuso un régimen especial de importación, libre de todo tributo, y mediante simplificado una lista de insumos que podrán cubrir la demanda interna desde el exterior a causa de la pandemia por el COVID-19.

La canasta de artículos definida por el gobierno incluye oxígeno, hisopos, jabón en barra y líquido, alcohol en gel, bolsas de residuos rojas, guantes, túnicas, sobre-túnicas, zapatones, mascarillas, gorros, lentes, respiradores, aparatos de reanimación, termómetros, saturómetros y camas de CTI.

Con datos cerrados al 26 de marzo, no se había verificado un incremento significativo en la importación de estos bienes, lo que supone «pocas evidencias de que en Uruguay los diferentes sectores hayan actuado con previsión en este tema» más allá que alguno items puedan ser de fabricación nacional, según el Cr. Marcos Soto, socio de CSC.

En efecto, si se comparan montos totales importados para esa canasta de productos en los tres primeros meses del 2019 versus el período de referencia indicado para este año, se verifica un descenso del 29%, ya que han descendido desde los USD 9.2 millones a USD 6.5 millones.

Si se analiza por volumen o cantidades se encuentran efectos contrapuestos, lo que puede estar indicando notorios descensos de precios promedio en las adquisiciones.

Los principales orígenes de los bienes que integran la canasta definida son Brasil (30%), Argentina (29%) y China (16%).

Uruguay firma acuerdo para evitar la doble tributación con Brasil

By Noticias

El pasado viernes 7 de junio no fue un día más para las relaciones bilaterales entre Uruguay y Brasil. En el encuentro entre los cancilleres Ernesto Araújo y Rodolfo Nin Novoa se alcanzó la firma del convenio entre ambos países para eliminar la doble imposición.

Dentro de los puntos de la agenda binacional que habíamos colocado como prioritarios en sucesivas intervenciones, incluso en columnas de opinión anteriores, estaba la necesidad de alcanzar un acuerdo de este tipo.

Las razones son variadas. De un análisis primario de sus 32 artículos, este acuerdo puede transformarse en una herramienta relevante en la mejora de oportunidades de inserción hacia aquel mercado, sobretodo en lo que tiene que ver con exportación de servicios. A la vez, podrá ser un instrumento para favorecer e incentivar las inversiones de capitales brasileros en nuestro país.

El acuerdo regula y reconoce instrumentos para evitar la doble imposición en tributos vinculados con la renta y con el patrimonio. Para el caso de Brasil el acuerdo abarca el Impuesto Federal a la Renta y la Contribución Social Sobre el Beneficio Neto (que en la práctica es un complemento a la impuesto a la renta). Por el lado Uruguayo, abarca al IRAE, IRPF, IRNR, IASS, y el IP.

Se regulan en particular las rentas inmobiliarias. Por tanto desde la entrada en vigor del acuerdo, inversiones inmobiliarias de Brasileros en Uruguay pagarán impuestos en nuestro país y ese monto les será reconocido en la declaración jurada de sus impuestos en Brasil.

Además de las citadas rentas, se regulan temas vinculados con las utilidades empresariales, dividendos, pago de regalías, honorarios profesionales por servicios técnicos, intereses, ganancias de capital y servicios personales independientes y dentro de la relación de dependencia, por actividades desde un Estado al otro.

Si bien el acuerdo respeta basicamente el modelo OCDE, innova y se aparta en algunos puntos (ya vistos en otros acuerdos firmados por Brasil) como por ejemplo la tributación de los servicios técnicos que podrán tributar en el pais donde efectivamente se presten hasta en una alicuota del 10% y no únicamente en el país de origen del prestador del servicio.

En el período 2012 – 2016 llegaron a Uruguay casi USD 2 mil millones en inversión extranjera directa desde Brasil, siendo uno de los principales orígenes. A la vez es el segundo destino de las exportaciones de bienes, y un gran mercado potencial en materia de servicios.

Una de las principales barreras prácticas para desarrollar este mercado en el ámbito de servicios es la alta tributación en la fuente al momento de pagar al exterior desde Brasil. El acuerdo podrá mitigar en parte este obstáculo.

De cualquier modo habrá que aguardar a su ratificación por parte de los parlamentos de ambos países, lo que puede llevar su tiempo hasta que entre efectivamente en vigor. Sin embargo, el paso dado a parte de ser potencialmente material, constituye un posible «descongelamiento» del vinculo entre ambos países, lo que sin lugar a dudas es bienvenido.

Por Marcos Soto – Contador Público – MBA – Socio de CSC Uruguay – Dirección Académica UCU Business School.

Industria automotriz en realidad dispar

By #MonitorComex

La industria automotriz nacional vive una realidad dispar, en función de la demanda del mercado externo, y en particular la realidad del mercado de Brasil al cual se dirigen más del 80% de los vehículos exportados por Uruguay.

La evolución de las exportaciones del sector se encuentran muy alineadas con lo que ocurre en la mayor economía del MERCOSUR. En particular cuando cae la producción y las ventas en Brasil, suelen caer las exportaciones desde Uruguay y viceversa.

La producción de vehículos en Brasil viene mostrando signos de recuperación aunque lejos de los máximos históricos del 2013. Las ventas de vehículos nuevos aumentaron 14,6% en 2018 según datos de la federación nacional brasileña de vehículos (Fenabrave) y la producción en el mismo año aumentó 6,7% (en la producción incidió positivamente la recuperación del mercado interno y negativamente las exportaciones hacia Argentina).

Para las exportaciones de vehículos nacionales también fue un año de recuperación. Las exportaciones automotores made in Uruguay se incrementaron un 85% durante el 2018, aunque se mantienen casi por la mitad de los máximos históricos registrados en 2013.

Este fenómeno ha repercutido en la posibilidad de generar empleo. De hecho la industria automotriz y del transporte es la única rama industrial manufacturera que ha generado empleo (+9,83%) durante 2018.

Sin embargo, en los dos primeros meses de 2019 han aparecido algunas señales de preocupación. Las exportaciones de vehículos han caído un 20%. Esta disminución se explica básicamente por la desaparición en las colocaciones de la empresa BESINEY SA que opera la planta de la firma LIFAN en el departamento de San José.

Dicha planta supo ser el principal exportador de la industria automotriz nacional en el año 2014 cuando exportó cerca de USD 73 millones, mientras que ya en el año 2018 sus exportaciones cayeron a la tercera parte (USD 24 millones), y en lo que va de 2019 no se verifican ventas al exterior.

«La industria automotriz es relevante por su capacidad de generar empleo en momentos que a la economía le cuesta. Hay que recordar que la industria posee fuertes incentivos para exportar con la tasa de devolución de tributos más alta (10% sobre FOB). Uno de los grandes problemas es su concentración sea por destino, en este caso Brasil, como las pocas empresas fabricantes. Si el mercado brasileño cae lo sentimos, y si una sola de las empresas entre en problemas, lo sufrimos» Comentó Marcos Soto, socio de la Consultora CSC.

Exportaciones a Argentina tuvieron el mejor enero en 5 años, a Brasil uno de los peores

By #MonitorComex

Las exportaciones desde Uruguay a la República Argentina se vienen recuperando lentamente. En enero de 2019 tuvieron alcanzaron el mejor registro en 5 años aunque aún lejos de sus máximos históricos.

En tal sentido las colocaciones a la vecina orilla crecieron un 17% interanual, alcanzando los USD 33 millones. En el mismo mes del año anterior fueron USD 28,5 millones. Estos datos implican un máximo de al menos cinco años. Su participación relativa se mantiene en el entorno del 6% del total exportado por el país.

Los rubros más dinámicos en este primer mes fue la energía eléctrica, sus ventas alcanzaron los USD 13 millones significando el principal rubro de exportación hacia Argentina. En segundo lugar se ubican cables para automóviles y otras autopartes, así como también pre-formas de botellas de plástico. Hubo una caída pronunciada en la colocación de vehículos armados en nuestro país.

En situación antagónica se encuentran las exportaciones al mercado Brasilero, el que muestra un deterioro constante. Enero de 2019 fue el peor registro de los últimos tres años, y el segundo peor registro en cinco años. Las exportaciones cayeron un 6% interanual en el primer mes del año, y se acumulan a la caída de 24% que se habia registrado en el mismo mes del 2018 en comparación con enero de 2017. A pesar de estas caídas, algunos rubros han tenido destacados desempeños positivos crecientes como la leche (USD 13,4 millones), pre-formas para botellas de plástico (USD 13 millones) se incrementan más del 60%, y energía eléctrica con USD 2,4 millones.

«Hay que hacer el ejercicio de analizar el proceso evolutivo de algunos años para caer en la cuenta si existen deterioros o recuperaciones reales o puntuales. Lo que más preocupa son las caídas permanentes hacia el mercado de Brasil. Perder posiciones en un mercado tan relevante, con tanto potencial teniéndolo tan cerca y además con un acuerdo comercial debería ser algo para analizar en más detalle y motivo de preocupación a alto nivel para diseñar estrategias de recuperación» sostuvo el Cr. Marcos Soto, socio de CSC Uruguay.

Brasil frente a nuevo gobierno*

By #MonitorComex

Brasil es nuestro segundo socio comercial en términos generales, pero nuestro principal destino de exportaciones para algunos rubros relevantes, principalmente con mayor nivel de agregación industrial. Lo que pase en la principal economía del MERCOSUR, indudablemente tendrá efectos sobre nuestro país. Incluso si existieran medidas extremas como la de abandonar el bloque.

Con datos cerrados a Noviembre de 2018, las exportaciones a aquel mercado ascendieron a USD 1075 millones representando un 15,4% del total exportado por nuestro país, y una caída del 11,6% en comparación con igual período del año anterior. Además en lo que va del año el saldo comercial nos es deficitario en casi USD 500 millones. Demasiado para ser integrante de un mismo bloque, lo que transparenta no solo la vigencia de las asimetrías sino que también la conveniencia del statu quo del MERCOSUR para Brasil.

Las caídas consecutivas en su PBI en los años 2015 y 2016 marcaron la gravedad de la crisis económica, en un país no habituado a caer de esta forma, la caída acumulada en ambos años fue de 7,3%. La última vez que se había dado esta situación fue en los años 1930 y 1931, por tanto desde esta óptica y para dimensionar, Brasil atravesó su peor crisis en más de 80 años.

Hay que recordar que su economía tiene una notable capacidad de reponerse producto se sus recursos naturales, mercado interno, capacidad instalada y capitales nacionales, aún así la recuperación ha sido mucho más lenta de lo que se podía esperar. Varios factores vienen anclando su desarrollo.

El crecimiento de la economía en 2017 fue apenas 1,1% y en este 2018 no se espera que crezca mucho más de 1,3%. Según la encuesta de expectativas que realiza el Banco Central de aquel país, para el 2019 el crecimiento sería 2,55%, apenas más optimista que escenario pre-electoral (+2,50%).

Los puntos en donde se aprecian mayores fortalezas económicas es en primer lugar, la ausencia de presiones inflacionarias, en 2017 cerró con una inflación de 2,95% y en los últimos 12 meses acumula una inflación entorno al 4%. Noviembre fue deflacionario en 0,21%. En segundo lugar, en su frente externo, el intercambio comercial con el resto del mundo se encuentra equilibrado (apenas con saldo positivo) y creciente medido en Reales corrientes. La tercer fortaleza, es el nivel de reservas internacionales que posee el Banco Central, en máximos históricos superando los USD 380 mil millones, duplicando el nivel de 10 años atrás.

El consumo interno, uno de los grandes motores de la economía aún mantiene tasas extremadamente moderadas de crecimiento. Aunque es posible distinguir aquellos bienes que son sensibles al crédito (vehículos, electrodomésticos, muebles, entre otros) crecen un 9,5% en octubre en comparación con diciembre de 2017. Aquellos bienes más sensibles al salario (vestimenta, calzado, etc) crecen 2% en el mismo período. La expectativa del mercado es que el comercio minorista termine con un alza de 2,6% en 2018, lejos del pico de 4% registrado en 2013.

Desafíos

Sin embargo, son mucho mayores los desafíos que presenta y en éstos se centran las principales dudas acerca de si el Gobierno conseguirá sortearlos con éxito. Los niveles de desempleo continuan siendo elevados, a pesar de la reforma laboral aprobada, situándose en el entorno de 11,7% en el trimestre cerrado a Setiembre 2018, esto implica 12,5 millones de personas desocupadas. Desde el pico verificado en marzo de 2018 de 13,1% el desempleo muestra tendencia decreciente. La falta de empleo afecta principalmente a personas entre 18 y 39 años. A la vez Brasil continua siendo el país que peor distribuye su riqueza en toda América Latina medida a través del indice de Gini (51,3), a modo de referencia Uruguay es el que mejor distribuye 39,7.

Si al deterioro del mercado laboral, se le suma modificaciones demográficas y un sistema previsional vetusto, se llega a un déficit de financiamiento de la seguridad social, principal problema que enfrenta las cuenta públicas en Brasil. A parte de ser extremadamente deficitario, el sistema profundiza los niveles de desigualdad por distribución de ingreso. Aún presenta beneficios extraordinarios para ciertos sectores (fuerzas armadas por ejemplo) en detrimento de sectores postergados. Los cambios demográficos son notorios. En el año 2000 existían 8 trabajadores activos por cada jubilado. Esta cifra viene decreciendo, proyecciones indican que para 2060 habrá menos de 2 trabajadores por cada pasivo. El gasto actual en seguridad social equivale al 12% del PBI, pero más que se duplicará en los próximos 30 años. este incremento acelerado para financiar el régimen ha empujado a incrementos en la deuda pública que salta de 52% sobre PBI en 2013 a 74% actual.

Aún no está claro el proyecto de reforma previsional. El menú de opciones va desde mantener el sistema de solidaridad intergeneracional actual pero con ajustes vinculados a la fijación e incremento de edad de retiro y otros ajustes a los causales jubilatorios, hasta la inclusión de un sistema de capitalización individual. Éste último conlleva una dificultad de implementación adicional: las arcas públicas dejan de percibir instantaneamente aportes de activos, incrementando aún más el deficit de corto y mediano plazo.

Otro de los grandes desafíos que deberá enfrentar es una reforma fiscal que tenga por objetivo simplificar el sistema tributario sin perder (o incrementar recaudación) en un país donde la presión fiscal alcanza ya al 33% de su PBI, y un déficit total de cuentas públicas del 7,2% del PBI, cuyo componente principal son intereses de deuda pública. Un agravante será el posible incremento de la tasa de referencia SELIC hoy en 6,5% (valor más bajo de la serie histórica).

La apertura comercial permanece como un debe histórico. Intercambio comercial de bienes representa el 24% del PBI, uno de los más encerrados del mundo. El programa del Gobierno electo propone negociación con terceros mercados y no menciona al MERCOSUR. La política de inserción internacional es aún una de las incógnitas que más nos puede afectar. A priori si la apertura comercial trae desarrollo económico para Brasil pueden ser buenas noticias, aún así hay que esperar si esto se plantea dentro del bloque flexibilizando la union aduanera. La otra cara de la moneda, es que esa posible apertura puede restarnos ventajas comparativas que Uruguay tiene como condición de acceso al mercado Brasilero y que a hoy solo compartimos con dos países a nivel mundial (Argentina y Paraguay).

Lejos de encontrar una situación saneada, los desafíos expuestos abren varios frentes, donde el principal pecado puede ser la inacción. La inercia de algunas situaciones pueden ser el peor escenario, por el contrario el éxito económico será indudablemente un factor positivo para nuestro desempeño.

*Por Marcos Soto – Contador Público – MBA – Socio de CSC – Dirección Académica UCU Business School

Fuentes: IBGE, Banco Central do Brasil, The Economist, Dirección Nacional de Aduanas, Banco Mundial, FMI.

Déficit comercial con el MERCOSUR se incrementa un 34%

By #MonitorComex

El déficit comercial de Uruguay con sus socios del MERCOSUR se incrementó en los primeros nueves meses de 2018 un 34% al pasar de USD 632 millones a USD 849 millones.

Las exportaciones a Argentina, Brasil y Paraguay totalizaron USD 1.310 millones, mientras que en igual período del 2017 alcanzaron los USD 1.360 millones implicando una retracción de 3,7% en los montos exportados.

A su vez, las compras realizadas a los países del bloque ascendieron a USD 2.159 millones, versus USD 1.992 millones que sumaron en el período enero – setiembre del año pasado, esto representa un incremento del 7,7%.

«El deterioro del déficit con nuestros socios del MERCOSUR se da por un doble efecto. Caída en los montos exportados e incrementos en las compras realizadas» comentó el Cr. Marcos Soto, socio de CSC.

En un contexto donde la balanza comercial con el resto del mundo también se ha deteriorado, el peso relativo del bloque se mantiene prácticamente igual que en periodos anteriores, representando el 32% de las importaciones totales y el 23% de nuestras exportaciones.

Uruguay mantiene intercambio de bienes deficitario con todos los países del MERCOSUR. Hecho que se ha modificado en el presente año. Los deficit con Argentina y Brasil son recurrentes en el tiempo, pero con Paraguay pasamos de tener un superavit a esta altura del 2017 del entorno de los USD 20 millones, y en el corriente, a pesar de un incremento en las exportaciones desde nuestro país, el vinculo es deficitario en USD 1 millón aproximadamente.

Deficit comercial con Brasil se incrementa en USD 100 millones

By #MonitorComex

El intercambio comercial entre Uruguay y Brasil no está pasando el mejor momento para nuestro país. En los primeros siete meses del 2018 el deficit comercial con nuestro segundo socio comercial se incrementó en más de USD 100 millones.

Mientras las exportaciones se han retraído algo más del 4% las importaciones se han incrementado más del 8%. Por tanto, el deficit se agrava por el doble efecto de caídas en las ventas e incrementos en nuestras compras.

 

En los principales rubros exportados por Uruguay se encuentra una caída extraordinaria de los lácteos en casi un 50% versus los primeros siete meses del año pasado, contrarrestado por el incremento en las ventas de plásticos industrializados que crecen más de un 22%.

«Desde el diferendo sobre las importaciones de leche planteado por el Gobierno de Temer en setiembre del año pasado, el mercado de Brasil para nuestros lácteos se ha resentido y no muestra señales de recuperación» Aseguró el Contador Marcos Soto, socio de la consultora CSC.

Uno de los factores que puede estar incidiendo en el deterioro del desempeño comercial con nuestro segundo socio, es la perdida de competitividad asociada a la evolución del tipo de cambio real efectivo.

«La relación de los tipo de cambio medido en términos reales, o sea incluyendo el efecto inflacionario domestico, encuentra un deterioro constante para nuestro país desde setiembre del año pasado, tendencia que durante este 2018 se ha agudizado. Nos hemos encarecido» Señaló Soto.

Los niveles actuales de tipo de cambio real con Brasil se encuentran en el peor nivel desde octubre de 2015, y luego hay que remontarse a mediados de 2001 para encontrar situación similar. Según los datos que CSC ha proyectado para Julio/18 confirman esta tendencia, y durante el mes de agosto puede verse aún agravada ya que el Real presenta una devaluación constante llegando a los R$ 4 por dólar en el día de hoy.

En este contexto de inestabilidad de monedas y fortalecimiento del dólar en el mundo es que se viene incrementando de forma notoria la utilización del «Sistema en Monedas Locales» o conocido como SML. Con cifras cerradas al mes de julio, se ha alcanzado su pico máximo desde que dicho sistema se encuentra vigente tanto en cantidad de operaciones como en montos operados.

 

Hay que recordar que el SML da la opción para quienes compran o venden, tanto bienes o servicios, a y desde Brasil, operar con las monedas locales sin tener que pasar por el Dólar. Esto es la posibilidad de facturar o recibir facturas en Reales o Pesos Uruguayos y liquidar la transacción también en esa moneda. Existen beneficios esperados, uno vinculado a mitigar los efectos de las variaciones del dólar y dos evitar al menos una conversión en el mercado de divisas, donde quien ofrece estos servicios obtiene un margen.

«Paulatinamente diversos operadores en ambos países comienzan a encontrar los beneficios de operar en las monedas locales. En los primeros 7 meses del 2017 se habían registrado 380 operaciones por un monto total de USD 16 millones. En el mismo período pero de este 2018 se registran 510 operaciones por un total de USD 30.5 millones, esto es un incremento del 34% en cantidad de operaciones y un 90% de los montos transados bajo este instrumento» Concluyó Marcos Soto.